Hace unos minutos mientras volvía a casa, en el contenedor de basura de enfrente he visto por primera vez la insólita imagen de 2 señores de unos 40-50 años recogiendo comida del contenedor, y discutiendo por ella. Y, al mismo tiempo, veo en las noticias unos señores a los que les han dicho que nos tienen que hacer creer que los recortes son necesarios, y que debemos ayudar a los bancos a subsanar sus errores. Todo eso con el dinero que hemos pagado para mantener una sanidad y una educación pública decente entre otros.
Mi padre solía decir que, si cobraran entrada por salir a la calle, habría cola. Como es gratis, mucha gente no se da cuenta de lo divertido que es.
Ahora que tantos consejos de ahorro se dan a las familias para que ahorren hasta 6.000 euros al año, habría que preguntar por sus métodos de ahorro a las 8.500.000 personas que malviven en España con ingresos anuales inferiores a 6.000 euros: desempleados, precarios y, sobre todo, pensionistas.
Analizando las causas, Ellen Brown, una analista, conocida por sus estudios de las economías de los Estados, ha concluido que el éxito de North Dakota (su desempleo es del 3.3%, el más bajo de EEUU) es que tiene un Banco Público. El Estado deposita todos los ingresos que recibe en este banco, el cual tiene como objetivo ayudar a la economía del Estado, teniendo prohibido invertir fuera del Estado y practicar comportamientos especulativos. Ayuda a las empresas basadas en el North Dakota y tiene como función primordial proveer crédito a los residentes en aquel Estado
Hay gente a la que no se le puede sacar de su tormenta de imbecilidad, no hay forma de ponerles a cubierto de sí mismos, no aceptan un paraguas ni el resguardo del alero de un tejado o del cariño, que tanto protege de la propia tontería, se quedan a la intemperie,testarudos, mientras la lluvia de su mentecatez les empapa, tan a gusto.
El Libro Primero de El Capital, de Marx, comienza diciendo: «La riqueza de las sociedades en las que domina el modo de producción capitalista se presenta como “una inmensa acumulación de mercancías”». Nosotros tendríamos que decir, hoy, que la riqueza de las sociedades en las que domina el modo de producción capitalista se presenta como una inmensa acumulación de basuras.